“Fil.: Me sorprendo, puesto que la mente toma su nombre de la medida -como dices tú, ignorante- ¿por qué es llevada tan ávidamente hacia la medida de las cosas?

Ig.: Para que alcance la medida de sí misma. Pues la mente es medida viviente, que midiendo otras cosas alcanza la propia capacidad. Pues todo lo hace para conocerse a sí misma. Pero no encuentra la medida de sí buscando en todas las cosas, sino donde todas ellas son uno. Allí está la verdad de su precisión, porque allí está su ejemplar adecuado.”

(Nicolás de Cusa, Un ignorante discurre acerca de la mente (Idiota. De mente), Buenos Aires, Ed. Biblos, 1ª ed., 2005)

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